Sumergiéndose hasta el fondo : La muerte del cisne.

Posted: sábado, 6 de febrero de 2010 by Moon Dance in
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"Era un día como cualquier otro, un poco más gris que de costumbre. JJ terminó de dar su clase, esta estaba más concurrida que otros días y con una mirada gris, anunció a sus alumnos que la clase había terminado. Rápidamente recogió sus cosas, tomó su maleta y salió por la puerta. Con la mirada perdida, paso entre todos nosotros, pensando sólo en una cosa... ese día había decidido morir".

Nunca olvidaré ese día mientras viva y
el día siguiente tampoco...ver tantas caras conocidas , las cuales no había visto en mucho tiempo, todos despidiendo y llorando a JJ.
JJ siempre había sido un artísta, vivía para serlo... Giraba y volaba como nadie, siempre fué un virtuoso del movimiento. Sin embargo nació en un mundo que no estaba dispuesto a verlo, pues era tan grande que deslumbraba.
Siempre dando buen ánimo a todos, trans
mitia su amor por la danza. No entiendo porque el mundo es sordo e insensible, a lo que todos los seres humanos somos por dentro.

Los bailarines son cisnes y no sólo porque sean bellos por fuera, sino porque proyectan la energía de su alma. Desgraciadamente si no eres lo suficiente bello, según los estúpidos cánones de belleza : altura, delgadez, cabello, cara y cuerpo, no tienes lugar en muchos lugares. Y eso era precisamente es lo que le pasaba a JJ. Cuando llegaban a felicitarlo por su
virtuosismo, él con tristeza decía :" De que me sirve ser virtuoso, si nadie me da trabajo y lo único que quiero en la vida es bailar ".

Danza, bailar... son términos que solo pueden definirse viviéndolos.
La danza es la amante más apasionada... t
e acoge, te ama con pasión sin límites, pero también es la más vengativa y cruel. No puedes abandonarla ni un solo día, pues te cobra la factura con sadismo, sobre tu cuerpo del cual se apodera y flagela.

El tiempo es vital en la danza, aparte del tiempo músical, lo más importante es el tiempo de vida. Cuando llegas a tomar tu primera clase de danza, te asignan tu lugar en la barra, tu espacio, con tus zapatillas te entregan un reloj el cual empieza a correr y solo se parará el día de tu muerte como bailarín.
Sólo se te permite vivir como bailarín
hasta los 30 años, aunque hay pocos que superan esta edad, por lo general el tiempo acaba matando a los demás.

Bailar es como vivir momentos eternos, compuestos de fotografias , que al momento de superponerse hacen el moménto escénico. El escenario es como un lugar escondido, para tener tu encuentro de pasión con la danza. Este moménto eterno que vives, se te queda plasmado en el alma. Estar arriba del escenario te produce una generación de energia interna, la cual explota hacia el público.
No sólo las luces de un teatro iluminan
a los bailarines, ellos brillan con luz propia y más fuerte que cualquier luz artificial.

Pero al paso del tiempo y superando está fatidica edad, las plumas de estos cisnes se empiezan a caer, las alas se quiebran, ya no eres bello, sufres el desamor del escenario él cual ya no te quiere tocar y
tu cuerpo empieza a perder su fuerza y su elasticidad. Tu salto no es tan alto, ya no giras tanto como antes y tu pierna ya no toca tu oido... vas perdiendo tu poder. Sin embargo esas ganas de volar, de girar, del movimiento nunca las dejas de sentir, aunque tu cuerpo ya no pueda hacerlo.

Quisiera poder explicar con palabras lo que se siente un giro...es como cortar y vencer el aire, se siente el equilibrio perfecto, como compactar todo. Los saltos son como si voláras, el sentir ese aire en
tu cara no se puede explicar, es sentir una suspención, vencer la gravedad y el momento. Se que son complejas estas referencias sobre sensaciones, pero es precisamente como trabajamos en la danza...con sensaciones. Nos enseñan a sentir todo el tiempo... sentir como se alargan los músculos, como se contraen, como dan de si en la elasticidad. A sentir el espacio y el aire. A visualizar todo.

El bailarín nace para serlo y cuando al paso del tiempo ya no puede hacerlo, es como si muriera en vida. Podrás toma
r algunos paliativos como coreografiar, escribir u otra manera de expresar tu arte, pero nada puede darte la misma euforia y felicidad que te da el bailar.
Nosotros nacimos para bailar... ¡Qué
cruel es la danza, que ya no quiere amar!
Si se es pintor, actor, poeta etc. siempre lo va a ser, pero un bailarín no. La vida se vuelve difícil de muchas maneras.



JJ ya era un anciano, había cumplido 35 años, un total y decrépito cisne. Después de luchar tanto por poder pisar el escenario y despues de tanta negativa, ya no pudo vivir más.

A veces no nos damos cuenta de lo importante que es el tiempo y los instantes. Yo quisiera pedirle a JJ que me perdone, pues en esos 20 minutos que lo ví ese día, no supe vislumbrar lo importante que era el decirle : "Todo va a salir bién", " No te preocupes".
Y también quisiera pedirme perdón, a mi misma, por no haber aprovechado los momentos al máximo , como esos segundos en clase y en el escenario desperdiciados por mi cansancio.
Viviendo en mi decada de los 30´s no puedo dar una solución para estos problemas, puesto que me estoy empezando a enfrentar a ellos...
" Ese Miércoles gris, haciendo mis ejercici
os de strech en la barra , vi por la ventana a JJ como se alejaba en su coche rojo, no sabiá que ya no lo volveria a ver jamás."


Con cariño para JJ... viniste a este mundo no solo a bailar, sino para transformar la vida de todos nosotros. Gracias.


























1 comentarios:

  1. Me gusta sobre todo por lo didáctico que resultó para mi.
    Baile un tiempo de mi vida y decidí alejarme antes de que me consumiera momentos que no le quería dedicar.
    Gracias por compartir esto Sarahí.